Calculadora de interés compuesto

Introduce tu capital inicial, lo que aportas cada mes y la rentabilidad que esperas. Verás el capital final, cuánto has puesto tú y cuánto han generado los intereses. Y, si indicas una inflación, cuánto vale ese dinero en euros de hoy.

años
%
%
%
Capital final
Has aportado tú
Generado por intereses
Multiplicador
Valor real (euros de hoy)

Evolución año a año

La columna de intereses acumulados es la interesante: durante los primeros años apenas se nota, y a partir de cierto punto empieza a superar a lo que aportas tú. Ese cruce es lo que la gente llama «el momento en que el dinero trabaja para ti».

Año Aportado acumulado Intereses acumulados Saldo Valor real

Qué es exactamente el interés compuesto

El interés simple se calcula siempre sobre el capital inicial. El compuesto se calcula sobre el capital más los intereses ya generados, que se reinvierten en lugar de retirarse. La diferencia parece menor al principio y es enorme al final.

Con 10.000 € al 6 % anual durante 30 años: con interés simple acabarías con 28.000 €; con interés compuesto y capitalización mensual, con unos 60.200 €. El mismo capital, el mismo tipo, el mismo plazo, y más del doble de resultado.

Fórmula del capital final con aportaciones periódicas:

CF = C₀ · (1 + i)n + A · [((1 + i)n − 1) / i]

Donde C₀ es el capital inicial, A la aportación de cada periodo, i el tipo por periodo y n el número de periodos. Esta calculadora usa capitalización mensual, que es lo habitual en fondos y planes de aportación automática.

La regla del 72

Para estimar de cabeza cuánto tarda un capital en duplicarse, divide 72 entre el porcentaje de rentabilidad anual. Al 6 %, unos 12 años. Al 8 %, unos 9. Al 3 %, 24 años. Es una aproximación sorprendentemente buena para tipos de entre el 2 % y el 10 %, y sirve para hacerse una idea rápida sin abrir nada.

El tiempo importa más que el importe

Compara dos personas que invierten al 7 % anual:

PerfilAportaDuranteTotal aportadoA los 65 años
Empieza a los 25150 €/mes40 años72.000 €≈ 394.000 €
Empieza a los 40300 €/mes25 años90.000 €≈ 243.000 €

La segunda persona aporta 18.000 € más de su bolsillo y termina con 150.000 € menos. La diferencia no está en el esfuerzo, sino en los quince años extra que tuvo el dinero para componerse. Es el argumento más sólido a favor de empezar pronto aunque sea con poco.

Tres cosas que esta proyección no puede saber

La rentabilidad no es lineal. La calculadora aplica el mismo porcentaje todos los años porque es la única forma de proyectar, pero los mercados no funcionan así. Un año puede ser −18 % y el siguiente +24 %. El orden en que ocurren esas variaciones afecta al resultado final, especialmente si estás retirando dinero. Trata la cifra como un escenario central, no como una promesa.

Las comisiones se comen una parte grande. Un fondo con un 1,5 % anual de gastos frente a otro con un 0,20 % parece una diferencia menor. Sobre 30 años y 100.000 €, esa diferencia supera los 40.000 €. Si quieres verlo, resta la comisión a la rentabilidad esperada en la calculadora y compara los dos resultados.

Hacienda también participa. En España las ganancias del ahorro tributan por tramos en la base del ahorro, con tipos que arrancan en el 19 % y suben para importes altos. La calculadora muestra cifras brutas: para el neto tendrás que descontar la fiscalidad de las plusvalías que aflores al vender.

Por qué el campo de inflación no es decorativo

Una proyección a veinte o treinta años sin ajustar por inflación exagera el resultado de forma considerable. Con un 2,5 % anual, cada euro pierde alrededor del 39 % de su poder adquisitivo en veinte años. Por eso la calculadora incluye la columna de valor real: convierte el capital final a euros de hoy, que es la unidad en la que de verdad piensas cuando imaginas para qué quieres ese dinero.

Dicho de otro modo: si tu inversión rinde un 6 % y la inflación es del 2,5 %, tu rentabilidad real es de aproximadamente el 3,4 %, no del 3,5 % —el cálculo exacto es (1,06 / 1,025) − 1—. Es esa cifra, y no la nominal, la que determina si tu patrimonio crece de verdad.

Preguntas frecuentes

¿Qué rentabilidad debería poner?

Depende enteramente de dónde inviertas y del riesgo que asumas. Un depósito o una cuenta remunerada se mueve en cifras bajas y seguras; la renta variable global ha rendido históricamente más pero con caídas intermedias severas. Rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras, y cualquier producto que prometa retornos altos sin riesgo merece desconfianza inmediata.

¿Mejor aportar todos los meses o una vez al año?

Matemáticamente, cuanto antes entre el dinero, más tiempo compone. Aportar mensualmente gana ligeramente frente a hacerlo a fin de año. En la práctica la diferencia es pequeña, y pesa más la constancia: una aportación automática que no dependa de tu fuerza de voluntad rinde mejor que un plan óptimo que no cumples.

¿Para qué sirve la subida anual de la aportación?

Para reflejar que tus ingresos probablemente crecerán. Si subes lo que ahorras un 3 % al año, mantienes el esfuerzo constante en términos reales en vez de dejar que la inflación lo erosione. El impacto en el capital final es notable: pruébalo poniendo un 3 % en ese campo.

Aviso: esta calculadora es una herramienta educativa y no constituye asesoramiento de inversión. Las proyecciones son hipotéticas y no predicen resultados reales. Invertir conlleva riesgo de pérdida del capital.

Actualizado en 2026 · Metodología: capitalización mensual con aportaciones a fin de periodo; el valor real descuenta la inflación compuesta · ¿Ves un error? Escríbenos